Priistas avalan el cómputo del IFE
Priistas avalan el cómputo del IFE
Por Esperanza Barajas
esperanza.barajas@nuevoexcelsior.com.mx
La confrontación poselectoral de PAN y PRD nulifica la posibilidad de que ambas fuerzas construyan acuerdos legislativos. Este escenario deja al PRI en una condición de ventaja para la construcción de alianzas en el Congreso, coincidieron los senadores electos Francisco Labastida y Rosario Green.
Hoy los priistas son la tercera fuerza política a escala nacional, que podrían representar el fiel de la balanza e inclinarse hacia el panismo o el perredismo, pero Green y Labastida aseguran en entrevista que no están dispuestos a compartir la responsabilidad de un cogobierno.
"No, desde tiempo atrás nosotros hemos fijado nuestra posición y no creemos en esto de un cogobierno. Repartir puestos en el gabinete, a mí en lo personal, no me parece buena opción. Los priistas lo intentamos alguna vez y no salió", señala Rosario Green, senadora electa y secretaria general del tricolor.
El próximo gobierno –agregó– deberá presentar proyectos claros, con un equipo claro con visión histórica del país y la mirada puesta en el futuro.
"Nosotros –abundó la diplomática– no estamos en esa posición. Tampoco de decir con quién sí y con quién no, porque no hay todavía Presidente electo, pero haremos un trabajo legislativo y ahí adentro podremos, según convenga a los intereses del partido y de México, apoyar a alguna instancia de uno o de los otros partidos que estén representados", comentó Green.
A su vez, Francisco Labastida, candidato priista a la Presidencia en el 2000, explicó que su partido está colocado en el centro progresista y eso le abre el espectro para trabajar con las fuerzas representadas por PAN y PRD.
"Lo que es muy difícil, por no decir prácticamente imposible, es que los extremos dialoguen y lleguen a acuerdos, pero para quien es más fácil es para la posición del centro progresista", agregó.
El PRI –dijo– tiene que construir acuerdos de largo plazo, no sólo con un partido, y debe estar abierto a las propuestas para convertirse en ese factor de equilibrio que requiere el país; eso no significa la suma incondicional a las propuestas que presente la contraparte.
"Un factor de equilibrio implica el acuerdo de los asuntos sustanciales. El primer acuerdo al que tenemos que llegar es a la identificación de la agenda nacional; cuáles son los cinco o siete puntos que constituyen los grandes problemas nacionales".
Para Labastida Ochoa es indispensable definir de manera conjunta los temas urgentes de la agenda nacional, porque cuando todo es prioritario, se termina haciendo nada.
"Cuando todo es prioritario nada es prioritario, y corremos el riesgo de perdernos en la discusión de asuntos de menor trascendencia y dejar los asuntos fundamentales del país rezagados", evaluó.
Rosario Green, por su parte, opinó que la alianza legislativa tendrá que ver con la calidad del proyecto, y que ellos ya tienen su agenda.
Presumió los casi 12 millones de votos que obtuvieron los legisladores del tricolor, porque ese fue un sufragio real, no de rechazo y condena, como ocurrió con las otras dos fuerzas políticas.
"El Senado se beneficiará enormemente de una bancada que, como la priista, no cayó en ninguno de estos dos extremos y puede convertirse en el fiel de la balanza y apoyar las distintas iniciativas por el peso propio de las iniciativas y no por una alianza o polarización".
http://www.nuevoexcelsior.com.mx/Excelsior/macros/GenericNewsWithPhoto.jsp?contentid=8005&version=1
Por Esperanza Barajas
esperanza.barajas@nuevoexcelsior.com.mx
La confrontación poselectoral de PAN y PRD nulifica la posibilidad de que ambas fuerzas construyan acuerdos legislativos. Este escenario deja al PRI en una condición de ventaja para la construcción de alianzas en el Congreso, coincidieron los senadores electos Francisco Labastida y Rosario Green.
Hoy los priistas son la tercera fuerza política a escala nacional, que podrían representar el fiel de la balanza e inclinarse hacia el panismo o el perredismo, pero Green y Labastida aseguran en entrevista que no están dispuestos a compartir la responsabilidad de un cogobierno.
"No, desde tiempo atrás nosotros hemos fijado nuestra posición y no creemos en esto de un cogobierno. Repartir puestos en el gabinete, a mí en lo personal, no me parece buena opción. Los priistas lo intentamos alguna vez y no salió", señala Rosario Green, senadora electa y secretaria general del tricolor.
El próximo gobierno –agregó– deberá presentar proyectos claros, con un equipo claro con visión histórica del país y la mirada puesta en el futuro.
"Nosotros –abundó la diplomática– no estamos en esa posición. Tampoco de decir con quién sí y con quién no, porque no hay todavía Presidente electo, pero haremos un trabajo legislativo y ahí adentro podremos, según convenga a los intereses del partido y de México, apoyar a alguna instancia de uno o de los otros partidos que estén representados", comentó Green.
A su vez, Francisco Labastida, candidato priista a la Presidencia en el 2000, explicó que su partido está colocado en el centro progresista y eso le abre el espectro para trabajar con las fuerzas representadas por PAN y PRD.
"Lo que es muy difícil, por no decir prácticamente imposible, es que los extremos dialoguen y lleguen a acuerdos, pero para quien es más fácil es para la posición del centro progresista", agregó.
El PRI –dijo– tiene que construir acuerdos de largo plazo, no sólo con un partido, y debe estar abierto a las propuestas para convertirse en ese factor de equilibrio que requiere el país; eso no significa la suma incondicional a las propuestas que presente la contraparte.
"Un factor de equilibrio implica el acuerdo de los asuntos sustanciales. El primer acuerdo al que tenemos que llegar es a la identificación de la agenda nacional; cuáles son los cinco o siete puntos que constituyen los grandes problemas nacionales".
Para Labastida Ochoa es indispensable definir de manera conjunta los temas urgentes de la agenda nacional, porque cuando todo es prioritario, se termina haciendo nada.
"Cuando todo es prioritario nada es prioritario, y corremos el riesgo de perdernos en la discusión de asuntos de menor trascendencia y dejar los asuntos fundamentales del país rezagados", evaluó.
Rosario Green, por su parte, opinó que la alianza legislativa tendrá que ver con la calidad del proyecto, y que ellos ya tienen su agenda.
Presumió los casi 12 millones de votos que obtuvieron los legisladores del tricolor, porque ese fue un sufragio real, no de rechazo y condena, como ocurrió con las otras dos fuerzas políticas.
"El Senado se beneficiará enormemente de una bancada que, como la priista, no cayó en ninguno de estos dos extremos y puede convertirse en el fiel de la balanza y apoyar las distintas iniciativas por el peso propio de las iniciativas y no por una alianza o polarización".
http://www.nuevoexcelsior.com.mx/Excelsior/macros/GenericNewsWithPhoto.jsp?contentid=8005&version=1


<< Home