Antipejes y Similares parte 2

Este si es un compló... Dedicado al MENTIROSO, CORRUPTO Y CÓMPLICE, COMPRADOR DE PERIODISTAS, AMANEZADOR DE LOS PERIODISTAS QUE NO SE PRESTARON A SU COMPRA... Y PARANÓICO: MALO, MEJOR CONOCIDO COMO PEJE O PEJELAGARTO: López Obrador. Parte 1 http://www.antipeje.mx.gs/

domingo, julio 16, 2006

Las tres batallas

Las tres batallas
Ana María Salazar
14 de julio de 2006

E n este momento se llevan a cabo tres batallas postelectorales: la batalla jurídica, la batalla política y la batalla de los medios de comunicación. Que no les quede ninguna duda, estimados lectores, estamos en medio de una guerra campal en la que el ejército ganador tomará las riendas del país, en la que también habrá víctimas y hasta "muertos políticos". Si los "generales" de esta guerra tienen consideración con nosotros, no habrá víctimas entre los civiles, pero éstos no dudarán en tomarnos como rehenes.

Empecemos con la batalla legal. Ésta debería ser la batalla más importante y la que definiera quién gane la guerra, dado que el candidato de la coalición Por el Bien de Todos, Andrés Manuel López Obrador, ha presentado su impugnación y parecería que todo México está a la espera de lo que decidirá el tribunal: ¿recuento total de votos? ¿Recuento parcial?

Ante las "pruebas" de fraude que ha presentado el PRD, parecería que esta batalla no sólo la están perdiendo, sino además parecería que AMLO sabe que ésta es una estrategia perdida. Al lanzarse a buscar la impugnación, curiosamente su enemigo no es Felipe Calderón y el PAN. Esta batalla es entre AMLO y el Instituto Federal Electoral (IFE) que está preparando su defensa legal, no sólo de la institución, sino de los procedimientos, ante el tribunal.
Y aunque el PAN y Calderón podrían participar como terceros interesados en el proceso, los golpes serán entre AMLO y el IFE. Para ganar esta batalla, AMLO tiene que desacreditar al IFE y el proceso electoral en el que participaron casi un millón de voluntarios, incluyendo los representantes de casillas del PRD.

Aunque existe una posibilidad de que el tribunal le conceda un recuento nacional, la posibilidad de que encuentren más de 200 mil votos es remota si nos basamos en las supuestas pruebas que han presentado. El recuento es una estrategia dilatoria y para confundir al enemigo. Y aunque AMLO y sus asesores lo han negado consistentemente, su única posibilidad real es la anulación de las elecciones... ¿Quién puede imaginarse a AMLO levantándole la mano a Felipe Calderón después de un recuento que no le favorezca?

Por eso la batalla política es tan importante para Felipe Calderón y sus aliados. Y parece que están teniendo éxito en tratar de crear la impresión de que inevitablemente Calderón será el siguiente presidente. Entre las felicitaciones recibidas de múltiples gobiernos extranjeros, las declaraciones de aprobación de cómo se llevó a cabo el proceso electoral por parte de los observadores nacionales e internacionales, además de diferentes actores políticos, incluyendo al PRI, sindicatos y cámaras. Ahora Calderón organiza su equipo de transición y un tour alrededor del país como si fuera presidente electo.

Más que confrontar cada una de las acusaciones del PRD, es mucho más efectivo para Felipe actuar como si ya fuera presidente. Algo que AMLO simple y llanamente no puede hacer, y que le provoca problemas emocionales.

Todos estos apoyos y negociaciones que realiza el PAN en esta etapa podrían ser fundamentales para la supervivencia en los meses iniciales de la incipiente administración del presidente Calderón, puesto que uno de los objetivos de Andrés Manuel, con todas las acusaciones y presentación de videos, es asegurar que de tomar posesión Calderón, esto suceda bajo un nubarrón de cuestionamiento y falta de credibilidad.

Finalmente esto me lleva a la tercera batalla, la de los medios de comunicación. Esto es un terreno en el que AMLO se siente dueño y señor. Y aunque muchos tildan sus comentarios de agresivos e inconsistentes y la presentación de supuestas pruebas como irrisorias en algunos casos, el show mediático de Andrés Manuel no es para convencer al público en general, sino a sus simpatizantes. El momento en que él pierda el apoyo incuestionable de sus partidarios, perdió la guerra. Y yo diría que en ese sentido López Obrador ha tenido éxito con sus desplantes y acusaciones, asegurando un alto costo para los perredistas que decidan abandonarlo.

También al mantener el apoyo de los simpatizantes asegura participación suficiente en las marchas y movilizaciones para dar la impresión de que podría haber altos costos de ignorar el "reclamo de la gente"... Cuáles serán estos costos, está todavía en veremos.

salazaropina@aol.com

Analista política

http://www.eluniversal.com.mx/editoriales/34892.html