Antipejes y Similares parte 2

Este si es un compló... Dedicado al MENTIROSO, CORRUPTO Y CÓMPLICE, COMPRADOR DE PERIODISTAS, AMANEZADOR DE LOS PERIODISTAS QUE NO SE PRESTARON A SU COMPRA... Y PARANÓICO: MALO, MEJOR CONOCIDO COMO PEJE O PEJELAGARTO: López Obrador. Parte 1 http://www.antipeje.mx.gs/

domingo, julio 16, 2006

La conspiración como conducta

La conspiración como conducta
Por: Juan María Naveja Domingo 16 de Julio de 2006 | Hora de publicación: 01:33

Estaba previsto, López Obrador sólo aceptaría la victoria por resultado, durante los últimos seis años nos acostumbró a su proceder voluntarista e impositivo: la falta de transparencia de su administración, su rechazo al derecho a la información y desde luego el sistemático desprecio por la legalidad y el estado de derecho; advirtieron que el único veredicto que aceptaría era su triunfo.

Los conteos de salida, el recuento del Programa de Resultados Preliminares y el conteo de actas distrital, coincidieron, la elección la ganó Felipe Calderón por un escaso margen, en los tres casos coinciden los números y ratifican la máxima de la democracia, gana el que tenga más votos, así sea uno.

Previamente los observadores de la Organización de las Naciones Unidas avalaron el dispositivo electoral y al término dieron su beneplácito a la democracia mexicana. También ha habido gente de fuera que pide el recuento voto por voto, pero lo hacen con una ignorancia total de la legislación electoral mexicana, son las particularidades de cada nación; en Estados Unidos en las elecciones de 2000 el presidente Bush ganó con diferencia de 537 votos del estado de Florida, porque alcanzó el mayor número de votos estatales, a pesar de que Al Gore obtuvo más votos en el cómputo final.

Para el Partido de la Revolución Democrática la elección es válida en el Distrito Federal y en el Congreso porque consiguió una alza significativa, pero no la presidencial que igual fue sancionada por el Instituto Federal Electoral.

Por supuesto, las reglas del juego permiten que los candidatos vayan a una segunda instancia, pero debe haber un mínimo de responsabilidad en quien aspira a gobernar, contribuir a la paz social. López Obrador y el PRD, especialistas en crispar los ánimos, ya tomaron el camino de sacar a la gente a la calle, de confrontar a unos con otros; también era previsible, por eso es de esperar que los magistrados actúen con serenidad y apego a la ley, si los inconformes presentan evidencias sustanciales actuar en consecuencia, de lo contrario simplemente validar los resultados de la primera instancia.

No se trata de un señalamiento ligero, es una acusación de fraude contra el IFE que paso a paso se apegó a la legalidad, igual se negó a dar los resultados del conteo de salida que evitó el recuento voto por voto, simplemente porque la ley se lo impedía, la tarea la habían cumplido miles de ciudadanos voluntarios que estuvieron en las casillas hasta culminar con la firma del acta correspondiente.

Hasta ahora el candidato perredista solo ha especulado, que si ganó el Distrito Federal y el Estado de México, que ganó en 16 entidades federativas, que tiene ventaja en tres de las cinco circunscripciones; pero no aporta datos duros, sus señalamientos se descomponen fácilmente porque en México se gana con votos uno a uno, no con votos estatales como en Estados Unidos.

A fuerza de ser realistas la derrota del PRD se escribió en los estados que gobierna, salvo en la capital. La cantidad de sufragios por AMLO en Zacatecas, Michoacán y Guerrero no fueron suficientes, inclusive con muy poco margen frente a los recibidos por Felipe Calderón; lo mismo sucedió en Veracruz, donde el PRD ganó pero el PAN obtuvo una cantidad considerable.

Hay un hecho que también se veía venir, millones de ciudadanos salieron a votar por miedo, el pánico al cambio que proponía el abanderado perredista asustó a muchos que acudieron a las urnas, no pocos especialistas pronosticaron que si el porcentaje de votación se acercaba al 60 por ciento ganaría el PAN, como finalmente ocurrió.

En su plataforma López Obrador llevaba la penitencia, apostó a dividir a ricos de pobres, insistió en la limosna como oferta económica en un país donde la mayoría de la gente tiene vocación de trabajo.

AL MARGEN

De dar pena la actitud del rector de la UNAM. Juan Ramón de la Fuente se presentó muy atribulado para pedir claridad en la elección, dejó de lado que los procesos en el IFE fueron avalados por científicos de la UNAM. En lugar de darles un espaldarazo siguió la línea de quien lo quería en Gobernación.

¿Se imagina si el PRD hubiera ganado? El mismo rector habría salido a festinar la calidad de sus científicos, lástima, le ganó la ambición.
http://www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=251412